Se esmeraron, a lo largo de todo el concierto, en mostrar que eran un grupo de amigos, de viejos amigos en muchos casos. Nadie lo pone en duda. Además de eso, lo que había ayer sobre el escenario del Teatro Municipal Juan Rodríguez Romero de Dos Hermanas era un grupo de músicos, con mayúsculas.
Ismael Sánchez y Vicky Luna, o lo que es lo mismo, Chez Luna, presentaron ayer su primer disco en esta localidad sevillana, rodeados de familiares, amigos y muchos admiradores. Pasadas poco más de las nueve de la noche, aparecía Ismael en el escenario. Al momento, Vicky. Desde entonces, todo música.

El dúo interpretó las canciones de su disco y algunas otras más, acompañados de la banda formada por Álvaro Gandul a los teclados, Javi Ruibal a la batería, Rafa Torres al bajo y contrabajo, Milián Oneto y Octavio González a los coros, y las colaboraciones de Manuel Torres a la flauta travesera, Félix Roquero con la armónica, la guitarra eléctrica y el violín, Santi Camps al bajo y el productor chileno Carlos Narea, que puso voz, al igual que en el disco, a Un beso en mi café.
De esta manera se llenó el teatro con la dulce, y a la vez potente, voz de Vicky Luna y con los acordes y los inconfundibles movimientos de Ismael Sánchez, en múltiples ocasiones girado hacia su banda, como si de un director de orquesta se tratara. No faltaron los momentos emotivos, especialmente al interpretar Pequeño Nicolás o al recordar el día internacional contra la violencia de género.
A pesar de que el concierto comenzó en un tono que parecía más serio de lo habitual, tal vez porque la situación lo requería, no faltaron tampoco las bromas a las que Ismael tiene acostumbrados a sus seguidores. Así, no dudó en pedir un aplauso para la banda tras tocar solo el tema instrumental Donde el viento gira.

Durante todo el concierto los asistentes pudieron comprobar la calidad de los músicos que los acompañaban, a pesar de no ser excesivamente conocidos por el público en general, pero en especial en canciones como El trovador o en un final instrumental en Antinatural, en el que Vicky se retiró del escenario para dejar el protagonismo a sus instrumentistas.
El concierto terminó, como no podía ser de otra manera, con los músicos abrazados y el público de pie, aplaudiendo durante varios minutos. Enhorabuena y muchos éxitos para Chez Luna.