A Pepe Peregil
Domingo, 29 de Enero de 2012 por La Chica Robot
Estamos prácticamente convencidos de que él no nos conocía. Pero eso es lo de menos. Nosotros sabíamos quién era él y habíamos decidido, casi sin planearlo, que su taberna jugara un papel importante en uno de nuestros ritos principales: la bienvenida a los nuevos miembros del grupo. Este fin de semana hemos conocido la triste noticia de que ha muerto Pepe Peregil.
Sólo hay que echar un vistazo a la prensa local para darse cuenta (quien no lo hubiera hecho ya) de lo importante que era (y seguramente seguirá siendo) para Sevilla. Nosotros no lo conocíamos personalmente más allá de pedirle cervezas y “jamón de mono” pero sí podemos hablar de los buenos momentos que hemos pasado en su taberna, Quitapesares.
La conocimos gracias a Basilio, un buen amigo, y desde entonces hemos querido dar allí la bienvenida a nuestros nuevos integrantes con un vaso (o varios) de vino de naranja. Ir a su bar era sinónimo de risas, de pasarlo bien, de energía a las tantas de la noche, y de escucharle cantar de forma improvisada, desde su barra, mientras todos los que allí estábamos esperábamos, con una sonrisa en los labios, para aplaudirle tan fuerte que nos dolieran las manos.
Nosotros lo hemos visto bromear con los seguidores de Héroes del Silencio, la noche que el grupo tocó en Sevilla tras muchos años de separación. Porque en su taberna cabía todo el mundo: extranjeros tocando la trompeta, seguidores de los toros y las sevillanas, de la Semana Santa e, incluso, de Bumburri (como llamaba él al líder del grupo zaragozano).
Su sentido del humor también se deja ver en los múltiples carteles que tenía repartidos por su local. A modo de ejemplo, el cuadro que más o menos decía:
Si Dios, en su santa bondad,
borracho siempre nos tiene,
será porque nos conviene.
Hágase, pues, su voluntad.
Os dejamos algunos artículos sobre Pepe: los de José Joaquín León y Carlos Colón en Diario de Sevilla, y el de Antonio Delgado-Roig en El Correo de Andalucía.
Se nos ha ido Pepe Peregil. Descanse en paz.





























